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domingo, 8 de diciembre de 2013

La cita

Se citaban una vez al año en Paris. El mismo día, a la misma hora, en un puente sobre el Sena. Él no sabía su nombre, ella tampoco el suyo. Una tarde de sueños, de ilusiones y un beso en los labios como despedida.  Diez años habían pasado desde la primera vez que se miraron.

Llovía mientras ella esperaba. Había dejado el paraguas sobre el suelo mientras apoyaba sus brazos y la barbilla en la baranda de piedra . Veía las lágrimas del cielo empotrarse contra el techo del río. Los minutos pasaban, nadie aparecía, y su ropa estaba cada vez más empapada. Permaneció quieta hasta que el agua de sus mejillas se confundió con la corriente del río. Cuarenta y cinco minutos después abandonó el puente maldiciendo a las historias de amor y a la poesía.

Él llegó una hora después con un ramo de rosas y una declaración de amor en el bolsillo. Había decidido que quería verla todos los días de su vida.

Quiso llegar a las seis pero llegó a las siete. Era el último domingo de marzo, habían cambiado la hora y él no se había dado cuenta.

viernes, 2 de octubre de 2009

Y creí

Creía en el mundo, de verdad que sí.
Creía en la luz y en un mañana, yo era esperanza, yo era sueños.

Yo creía en el alma y en una estrella, fui un deseo.
Y en la justicia, y en la libertad. Creía en quimeras.
Mientras fui ave en vuelo, también fui ilusión.
Creí en la vida, creí en la razón y el ser humano y como polvo, se escurrió entre mis dedos.
Creía en bellas historias, y fueron leyendas.
Confiaba en el mundo. Lo di todo por una sonrisa

No sirvió de nada.
Y ahora, entre mis dos ojos,
la sombra de la tristeza
será condena eterna.

martes, 30 de junio de 2009

Decepción

¿Enfadada? No, no es un enfado cuando agacho la cabeza y suena un suspiro entrecortado. El péndulo del relog renueva su rítmica danza. No es ira, cuando al pasar de las horas el tiempo no cambia y cegada por empeñarme en no ver, cae la última daga a los pies de la esquela. No pudo rasgar la página y cambiar su destino, una lástima. Firma una sonrisa triste, no pasa nada. Sólo queda decepción.

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